miércoles, 17 de septiembre de 2014

RESET....

Si pudiera resetar mi vida
borraría un par de sonrisas falsas
algunas caricias insípidas
lagrimas inútiles 
noches en vela
oraciones no dichas
"te amo" callados
silencios incómodos.

Si pudiera resetar mi vida
eliminaría los pesos muertos
el cansancio de los amores mal amados
la soledad de la pérdida 
la ausencia de quien ya no está.

Si pudiera resetar mi vida
caminaría nuevos senderos
amaría con más ganas
sería más valiente
correría menos
observaría más.

Si pudiera resetar mi vida
rescataria tus besos
las caricias intensas
las noches compartidas
los secretos susurrados
los abrazos muy bien dados
las sonrisas sinceras
el brillo de sus ojos
la música escuchada en compañía...
Si pudiera resetear mi vida
me quedaría con los retazos alegres
de los amores que estuvieron
y los amigos de verdad. 

sábado, 13 de septiembre de 2014

NERPUV:...RENACIENDO....


He vuelto!!! - me repito - en mi corazón sé que después de este leve periodo de poca saciedad, de comportamientos "correctos" y actitudes "normales" he vuelto a nacer, regresé a ser quien soy, a quien siempre disfrute ser. Los sentidos se agudizan, siento como el oído se afina para disfrutar de la maravillosa sinfonía que se compone al escuchar el latido de un corazón exaltado y agonizante. Mis ojos perciben como antes los colores, ven claramente en la oscuridad de la noche todo aquello que muchos se empeñan en ocultar al caer el sol; mis labios están ansiosos y mi lengua sedienta quiere degustar con calma del sabroso sabor de otro, de mi presa, de mi alimento. He decidido renacer a este ser que aun siendo tan imperfecto, poco virtuoso y moralmente incorrecto, es más genuino que muchos de los puritanos con quien compartí mis últimos años.

Siento la adrenalina recorrer mi cuerpo, las anisas que trae consigo el querer disfrutar de esta maravillosa noche, me lleva a estar exaltada, excitada, extasiada y este estado me hace querer salir y ver que simple mortal cederá ante mi, se dejará embrujar por mi sutil voz, por mi coqueteo, por mis palabras, se dejará hipnotizar por mi voz. La sutileza -arte perdido desde hace un tiempo - forma parte de las armas que despliego a la hora de cazar. El ambiente es perfecto para mi triunfal retorno, el ruido, las luces, el honesto rostro del ser humano - ese que solo se muestra en la penumbra - me prepara para vivir esta jornada. Camino con calma por las calles de la ciudad, olfateo en el ambiente los aromas que expelen quienes me rodean, escucho atenta sus voces y en silencio observo sus comportamientos, sus costumbres, estudio sus movimientos para saber como debo actuar. En definitiva no se pierde lo que se es, puedes caminar diferentes senderos, conocer distintos paisajes, querer ser alguien diferente, pero la naturaleza, el instinto, eso que es tu esencia no se pierde porque lo quieras, no se va simplemente porque los demás ya no quieren que seas lo que eres en realidad. 

Me siento viva sabiéndome propia, recordando que esta cazadora es mi yo real. Este ser genuino es quien no teme a nada, no se guía por nadie, vive en el limite, disfruta del placer, ama respirar en calma, camina sintiéndose fuerte, imbatible, imparable: no es egocentrismo, es seguridad - me digo -. Aun sintiéndome así, hay momentos en que vienen a mi mente momentos de lo vivido estos últimos años: el amor de mi joven compañero  - quien finalmente huyó de mi lado -, la lucha constante contra mi misma, contra mi instinto, contra mi deseo. La culpa, el desconcierto, la burla, el temor, la hipocresía, los cánones de conducta, el celibato, la castidad; el discurso que me repetía cada mañana sobre la pureza del alma, la limpieza del cuerpo, el amor mutuo, la entrega y el sexo como vinculo de ese amor. La represión, la inhibición, la cohibición, algo que por tanto hice y que esta noche finalmente logré liberar. Me decidí por un tiempo probar ser como algunos, seguir los parámetros comportamentales "correctos" alimentar las creencias, la fe, nutrir el alma...jah!! alma....esa la perdí en el momento en que con temor me fue arrebatada la vida. Sin corazón, sin alma...entonces ¿qué pretendía salvar? aun así lo intenté, me esforcé por ser una criatura del Buen Dios...seguir sus designios negándome, reprimiéndome, abandonarme....llegando incluso al desprecio por mis pensamientos, por las sensaciones...por mis deseos.  

Ya no más!!! extraño sentir el cuerpo cálido de un amante furtivo, mientras nuestros cuerpos unidos se mueven al unisono en una sinfonía de frenesí, sumidos en el placer que mutuamente nos damos. Extraño el placer mundano que me fue arrebatado en mi búsqueda espiritual. Sin alma no hay conciencia y si no había alma ¿por qué sentía que estaba haciendo las cosas mal cuando cedía a algo tan básico como el placer?....hoy no!!! esta noche he vuelto, mi yo se ha encontrado con la luz que el deseo trae con la penumbra nocturna. Esta noche serán míos, se abrazarán a mi cuerpo, nos disfrutaremos gimiendo hasta el cansancio y cuando el clímax llegue y traiga consigo los tremores del orgasmo, en un rápido movimiento les quitare el aliento y quedarán tendidos, inertes, con el gesto de satisfacción infinita en su rostro. 

He vuelto!!! he renacido...he vuelto a ser quien era, quien siempre he sido, quien nunca debí dejar de ser!!...Descansa entre mis brazos ciudad puta!! descansa....que esta noche jadeante serás mía de nuevo y sentirás el placer infinito de encontrarte de frente con la muerte, como nunca imaginaste...

viernes, 18 de julio de 2014

RUTINA...MEJOR NO...REALIDAD!!

Esta es mi rutina:

Despertarme y pensar por un solo momento que es un maravilloso milagro abrir los ojos, ver el tono tenue azul de la luz de alba entrando por mi ventana y dar un gracias que sale como exaltación de la bendición de un día más. 

Alistarse, sin pensar mucho tomo la ropa que hasta rutinariamente he empezado a combinar. No es imprevisto es un patrón permanente de camisa, pantalón, zapatos...nada nuevo, nada raro un patrón predeterminado cargado en mi sicorigida mente que no me permite innovar, variar, modificarme, cambiar. 

Desayuno, como con prisa pues en ese momento que crees disfrutar aparece la concepción del tiempo que te dice que "vas tarde" que es necesario apurarse para empezar la parte de esa rutina que es inevitable, que es necesaria, que no puedes evitar. 

El paisaje es el mismo, cambian rostros, aromas, ubicación, pero mientras vas de camino escuchando música, leyendo o inmersa en tus pensamientos pareciera que a tu alrededor el paisaje fuera el mismo todos los días, gente apurada, con tu misma prisa, algunos quizá con preocupaciones diferentes, con otros afanes, con otras cargas...pero es el mismo afán.

Llegar, saludar, desempacar, sacar el computador, sentarse y trabajar. Resolver cada afán que otro crea, cada necesidad insatisfecha de aquellos que aunque no son empleados tuyos, parece que dependen de que tu les indiques que hacer, como actuar, como escribir. Y surge uno tras otro esos requerimientos que hace que dejes de lado cada cosa que es importante por estupideces que algún inepto que cree saber más que tu considera urgente. Haces tu esfuerzo por no enloquecer, por no gritar, por no mandar todo al carajo y aun si no hay una voluntad inicial sacas las fuerzas y el ánimo para de forma hipócrita pero "políticamente correcta" entregar lo que se solicita, eso que se espera que hagas pronto y hagas bien...así entre el afán de estupideces improvisadas y un almuerzo rutinario que no toma ni siquiera una hora del día, continuas tu jornada con esa sensación de no saber para donde se va con esto, que esperas lograr aquí, con la impotencia de quien hace su mejor esfuerzo y aun así pierde el partido...así, con esa sensación terminas ese momento para continuar. 

Vuelves a la rutina, a esa realidad que eliges día con día, momento con momento y es que cuando vives eso parecen tan estúpidas las frases motivacionales en que te dicen que "debes hacer de cada día un milagro"...y entonces no entiendes... no entiendes como lograrlo cuando la rutina te ahoga, te agota, te desespera. En silencio gritas, porque sabes que no eres la única, que quizá alguien más como tu quiere correr, quiere gritar....por eso en un silencio suicida y una sonrisa hipócrita te ahogas entre las responsabilidades y cargas; entre los deberes y el afán...aun así cuando llega la hora en que todos empiezan a partir, tu recuerdas que esta es en definitiva tu vida, que mientras unos tienen hijos, esposos, novios a quien regresar al llegar a casa, tu no tienes eso....entonces ¿para qué regresar? ¿quién espera con ansias tu llegada? ¿quién preguntará como te fue hoy? ¿con quien compartirás complicemente la carga del día mientras su amor te acompaña en un beso, un abrazo, un "tranquila"?....entonces!! entonces!!! ¿cual es la prisa por regresar?...si está es la realidad...aunque duela aceptar tu verdad es esta:

TU MÁS GRANDE AMOR ES TU TRABAJO, ESTO QUE HACES ...ESTO ES LO QUE TE AMA, LO QUE DEBES AMAR... así que en silencio procuras mantener la cordura y continuar...seguir...trabajar...hasta que el cuerpo no de, la mente agotada no escriba otra palabra...solo entonces en el silencio de la noche y el cansancio excesivo llegas a casa...para encontrar la cama que esta mañana te vio amanecer y que esta noche escuchará el llanto que brota por el cansancio y frustración que trae el saber que estas enamorada de tu trabajo...porque es el permanente....es a quien puedes amar. 

sábado, 29 de marzo de 2014

EN UNA NOCHE DE MELANCOLÍA...

En una noche de melancolía, mientras me disponía a continuar el trabajo que realizaba, una tonada en la radio me transportó a un momento, a ese momento en que te amaba. 

En una noche de melancolía, el retumbar de la música en mis oídos hizo a mi corazón latir de nuevo, recordando aquellos momentos, las miradas, las sonrisas, los abrazos, las palabras, el brillo de mi rostro al verlo, el temblor de mi cuerpo al sentirlo cerca. 

En una noche de melancolía, mientras en la radio sonaba esa canción que hace mucho no escuchaba, esa canción que creía ya olvidada, mi mente viajó hasta aquellas largas conversaciones cómplices del insomnio compartido. 

En una noche de melancolía, mientras la melodía terminaba, recordé ese amor, ese sentimiento, ese dolor, ese sufrimiento. Recordé lo mucho que disfruté amarlo en la distancia impuesta, en la correcta forma que me implantó la sociedad para amarlo. Me pareció verme sentada en la cama, en esas largas noches en que solo la falta de sueño nos juntaba, llorando mientras mirando por la ventana rogaba por no amarlo más o por poder amarlo mejor. 

En una noche de melancolía, recordé o mejor aun confirmé, que el que ama una vez ama para toda la vida. El amor que tuve, es el mismo que aun tengo, pues cuando se ama como yo lo amo, ese amor no muere, se transforma en una forma distinta del mismo sentimiento, la intención puede cambiar pero la intensidad no. 

En una noche como cualquier otra noche, llegó la melancolía y se apoderó de la velada y sentada a mi lado me susurró al oído las palabras que usted decía, recordé su voz, el particular sonido de su risa, el cordial saludo y la dolorosa despedida. Lo sentí cerca, me pareció tenerlo conmigo - aunque nunca estuvo realmente a mi lado - me pareció que había vuelto y con usted llego también la certeza de que como esa tonada de la radio decía "Es que empiezo a pensar, que el amor verdadero es tan solo el primero. Y es que empiezo a sospechar que los demás son solo para olvidar" Olvido que evidentemente no ha llegado y que sé...nunca llegará.