sábado, 28 de noviembre de 2015

PERSPECTIVA ACTUAL SOBRE EL AMOR

Y bien...de nuevo sentada escribiendo sobre ese tema que me ha torturado por ya bastante tiempo y que parece ser mi más grave adicción: EL AMOR. Recientemente me he encontrado en un estado de confort con mi soltería que me hace demasiado difícil pensar en como renunciar a ella para volver a entablar una relación afectiva con alguien más. No hablo de mi soledad con tono de tristeza o desespero, lo hago con el aprecio que se predica por una amiga que te ayuda a ser mejor, y es que eso justamente es la soledad para mi. 

Ella a la que por tanto huí por temor, a la que desprecie, a la que odié y deseé mantener lejos, se ha hecho maestra de esta vida que ahora tengo y que amo. No es cuestión de costumbre solamente, es esta sensación de saberte plena a pesar de no tener a esa "alma gemela" al lado. Es sentirte libre, es poder darte gustos, salir, conocer, encontrar, experimentar sin tener que pensar en los deseos de otro. Así es como después de tanto tiempo de haber sufrido (en un comienzo) y haber disfrutado (últimamente) la compañía de mi amiga SOLEDAD, he llegado al punto en que por comodidad o cobardía, me resulta más fácil permanecer en este estado que arriesgarme a aceptar las opciones que me pone la vida. 

Me siento en una constante disyuntiva entre la niña inocente que aun yace en mi y esta mujer que ha madurado haciéndose un poco más sabia, más confiada, más segura, más real. El estar entre mi eterno deseo de amor y la comodidad de vivir sin él, es lo que me ha hecho replantearme las realidades que conocía frente al amor. Y es que estoy como atrapada entre los ideales que por tanto defendí y este momento en el que estoy ahora: la necesidad de ser cuidada, pero no perder independencia; las ganas de que me conquisten, pero en la distancia prudente para no sentirme ahogada; el deseo profundo de poder dormir abrazada a alguien, sin dejar de lado el éxtasis del sexo; es como un tire y afloje entre el amor ideal que esperaba y el amor que deseo actualmente. 

La verdad es que, aun sin prestar mucha atención a lo que ocurre a mi alrededor, he notado el interés particular de algunos hombres en mi, no obstante al notarlo siento la necesidad de huir, no continuar, de no ceder al absurdo deseo de ser el amor de alguien, haciendo con ello que quizá deba renunciar a mi. Y es que es quizá el saber que me amo más en este momento de lo que estoy dispuesta a amar a alguien más. Esta duplicidad de sensaciones, de pensamientos me ha hecho encontrarme una y otra vez con la pregunta de ¿qué es lo que quiero para mi? y la respuesta no ha resultado tan sencilla como debería. 

Estoy en un estado en el que la lucha constante sobre lo que siempre he querido y lo que quiero ahora riñe demasiado y no me permite tener claridad sobre lo que debería querer. Hay alguien a quien le gusto, alguien que me encanta y no lo sabe y alguien que me gusta mucho y no está junto a mi. Así que quitando de lado todas las ecuaciones existentes, la pregunta permanece ¿qué quiero para mi? He crecido, he cambiado, he evolucionado pero aun persisten estos vestigios de mis deseos infantiles, lo que me lleva a no dejar de lado rasgos que se mantienen y que no sé como dejar. 

Así que mientras me mantengo abrazada a la soledad, intentando abrir un espacio para el amor de nuevo en mi vida, debería entender que la realidad de las relaciones en comparación con mi utópica idea de lo que deben ser, debe empezar a ser mediada.  No estoy esperando a que me rescaten, pero quiero que me consientan; no quiero ser asediada, pero quiero sentirme prioridad; no quiero casarme, pero quiero algo estable. Y vivir mediando de esta forma lo que añoraba, con lo que quiero ahora, resulta difícil...pero es hora de aprender!!

Si aprendí de la SOLEDAD como maestra, aprenderé a ver el AMOR de una forma real...

sábado, 27 de junio de 2015

Saudades de você...

Debería a esta altura haber entendido que la distancia de los recuerdos no es mucha cuando permanentemente recaemos en los pensamientos de un pasado que ya no es algo presente, de un dolor que latente parece ser algo vívido, real, tangible. ¿Cómo dejar de lado ese permanente añoro de los momentos en que fuimos amados, en que amamos, en que eramos felices? No es fácil renunciar a lo que en algun momento te hizo sentir viva, llena, plena...en paz. Maldecir tu paso por mi vida, solo me hace quedar como una tonta, como quien a sabiendas del daño que genera decide tomar veneno con la ilusión de no morir; es por eso que hablo de tu tiempo a mi lado como una lección, como lo que decidí consciente vivir para ser más fuerte, para ser quien soy hoy.

Somos lo que decidimos - creo - y si es así hay una parte mía en la que soy tu. Yo te elegí contra la voluntad de todos, contra mis propios temores, contra la claridad de que serías una gran herida. Aun así te elegí, consciente de lo que ello significaba acepte tenerte en mi vida, me permití sin cautela amarte y así fue como cree este recuerdo de algo que fue, que viví, que amé, que partió y que aun - a ratos - duele. No puedo hablar con desagrado, odio o rencor alguno sobre lo que significó tu partida, y es que aunque el dolor agudo y la falta de aliento duraron un tiempo después de tan insulso adiós, no es justo señalarte como el autor intelectual y material del asesinato del amor que nos tuvimos.

No son los recuerdos lo que más pesa, son las palabras no dichas, los besos no dados, las caricias no compartidas y el silencio entre nosotros lo que me pesa en el alma. El afrontar al futuro sin la seguridad que me daba tu abrazo, los sueños y planes que tuvieron que ser descartados, la duda permanente que me dejó el que te fueras sin decir nada más, son esos sentimientos los que me hacen caer una y otra vez en tu recuerdo.

Debo cortar las cadenas que mantienen a mi esperanza presa de la ilusión de tu pronto regreso. Es necesario matarla para que no sufra abrazada a tu ausencia, debo con el veneno de la realidad aniquilarla y ver como mientras sus ojos se apagan renace en mi de nuevo la sensación de libertad. Con un disparo seco acallaré las voces que me mantienen unida a lo que algún día fue; ignoraré el dolor de la ausencia y me coseré la boca para que no vuelva a pronunciar tu nombre ni por error. Borraré los sueños en que aparezca tu rostro y me amarraré el corazón para impedir que vuelvas a ingresar.

Es hora de salir del hueco en el que esta constante dualidad de emociones me ha metido. Debo aceptar que aun te amo, pues cuando amas de verdad, dejar de hacerlo no es una opción. 


viernes, 28 de noviembre de 2014

SI LOS RECUERDOS FUERAN SOLO RECUERDOS....


He sido cuidadosa durante toda mi vida con los momentos, las situaciones, los espacios, por eso me he jactado siempre de tener tan buena memoria. Recuerdo mil y un momentos vividos, palabras dichas, abrazos dados, secretos compartidos; recuerdo con un detalle casi admirable cientos de situaciones que transcurrieron en mi vida y que han llegado hasta hoy. 

Algunos con nostalgia, algunos con alegría, algunos que se despiertan con los olores, los lugares, las imágenes; algunos llegan de repente haciéndonos sentir plenos, en paz, otros llegan cuando los llamamos por la necesidad de querer verlos nuevamente, sentir lo que perdimos una vez más. Algunos duelen en el alma como una herida que punzante abre el alma en dos y no deja de sangrar. No importa en que forma vengan, que sentimiento traigan, que situación sea, todos los recuerdos vuelven a mi mente una y otra vez, situación que en mi vida no es nada particular pues los recuerdos, contados como anécdotas siempre han formado parte de mi vida, la particularidad es que mi más reciente recuerdo sigue volviendo en forma de añoranza, de un dolor no resuelto, de un resentimiento latente, de centenares de preguntas sin respuestas. Mi más reciente recuerdo eres TU. 

Como una película revivo una a una las escenas de mis momentos vividos junto a ti. Aquellos momentos de alegría infinita, de deseo, de pasión, de plenitud, pero en conjunto llegan los momentos de llanto, desesperación y enojo. Mis recuerdos de ti son un cuestionamiento constante, un indagar permanente, una confusión, porque aun cuando todo siguió después de tu partida, aun hay temas que no sé como abordar, que temo hablar, que estoy esperando olvidar. Y es que para mi desgracia tu imagen viene acompañada de canciones, de frases, de olores, de sensaciones, besos y caricias. Mi mente me engaña y me lleva a ese rincón donde tenía decidido encerrarte, ese lugar de mi mente donde no quiero entrar por temor a ti, a tu recuerdo, a nuestra historia.  

Eres mi recuerdo más vívido, el que más real se siente, el que más extraño, el que aun sigue siendo presente, el que parece inútil querer dejar atrás. Que desgracia esta memoria!! esta maldita cárcel que me impide moverme de este desgraciado instante en el que te perdí, en el que decidiste irte, en el que me dejaste atrás. Eres quizá la peor de mis adicciones, aquella en la que recaigo hasta en sueños, tus besos son mis sustancia de consumo favorita y tu ausencia mi motivo para seguirme consumiendo en esta absurda necesidad de recordarte, de saber de ti. Me resisto a vivir en la sombra de mi recuerdo de ti, encerrada entre la ilusión creada por la falta que me haces y el dolor que trae consigo la aceptación de esta realidad en la que no estas tu. Tu recuerdo no puede ser más que algo ya PASADO haciendo con ello imposible el mantenerte en mi PRESENTE teniendo así la certeza que tampoco estarás en mi FUTURO. 

Parece que insisto en hacerte un verbo y así conjugarte en todos los tiempos posibles, como una necesidad constante de decir tu nombre, de hablar de ti, como una imposibilidad enfermiza para dejarte ir. Si eres una de mis adicciones, te arrancaré como lo hice con las otras: aceptando que soy impotente ante tu presencia y que por ti mi vida se hace ingobernable; aceptando mi locura y permitiendo ser sanada; soltando las riendas; haciendo un inventario; contándolo; superando cada 24 horas sin tu recuerdo y así con este trabajo diario lograré ir superando mi insana necesidad de recaer -de vez en cuando - en el recuerdo de mi pasado contigo, indagando sobre tu presente y angustiándome por el futuro sin ti.  No puedo seguir amarrándome a una situación patológica por mi masoquismo, porque en mi está la claridad de que aunque te amo, logré vivir sin ti, caminé con la cara en alto y el paso firme para alejarme de todo aquello que relacionado con ti me lastimara. 

Este es un bache pequeño en mi recuperación de la absurda dependencia que cree de tu amor, y siendo un bache caminaré nuevamente triunfante pues esta recaída me sirvió para ver que lo mejor que nos pudo haber pasado fue habernos separado: ahora tienes una buena vida y yo me hice más fuerte por no tenerte junto a mi. Te encerraré de nuevo en el rincón oscuro de mis recuerdos, donde te tengo guardado sin dolor, pues mientras insista en hacer de tu ausencia algo cierto, aquellos recuerdos serán algo cierto y traerán la desesperanza que trae el pasado al presente. 



sábado, 11 de octubre de 2014

...ESCUPIENDO DE MI CORAZÓN...


He decidido que solo una lagrima correrá cuando tenga que matarte...solo será un suave llanto el recuerdo de esto que hoy siento pero que mataré. Así será la muerte de esta amor que no ha nacido, un aborto del corazón que decidió no gestar este sentimiento que no debió concebirse en un principio. 

Será un dolor pequeño, seguido por un vacío momentáneo que se tornará en costumbre después de unos días sin saber de ti. Me preparo para dejarte ir de mis ilusiones aun si no dejas mi vida. Ya no soñaré, añoraré, insistiré, buscaré, esperaré, ya no estarás como hoy estas, ya no serás lo que eres, simplemente ya no. Y no pienses que es sencillo dejarte, no lo es!! fuiste la ilusión que se me metió en el alma para recordar que vale la pena sentir, para recordarme que la parálisis emocional que me ha acompañado desde hace un tiempo puede ser vencida con paciencia y compañía. Reemplazaste la soledad de mi alma y estuviste junto a mi, pero no vale la pena soñar con lo que no será...y tu simplemente no serás, no eres...no fuiste.!!

Te arrancaré de mi alma para dejarte libre con tu decisión, con esa que hace tres años tomaste y que camina junto a ti. Esa decisión que orgullosa puede llamarse tuya, hacer alarde de tenerte, de estar a tu lado, de ser amada por ti. Te dejo para que permanezcas con ella aun cuando con envidia - confieso - añoro ser yo. Caminaré serena mientras en la distancia de mi recuerdo se queda el susurro de esas palabras que no te dije, los besos jamás dados, las ganas aguantadas, el secreto enterrado. 

Estarás sin que estés como hoy, permanecerás como lo que fuiste en un comienzo y esto que hoy me ahoga el alma y me atormenta la conciencia no habrá existido, será enterrado en el baúl vacío de mis sueños no luchados y allí permanecerá. Será mejor así, aunque cueste...es mejor no mantenerlo, mejor soltarlo, escupirlo...botarlo!!

Hoy decidí que solo una lagrima correrá, que los remordimientos y demás pensamientos que trae consigo el botar aquello que tiene vida pero que no debió existir, no serán una realidad. Lloraré en el silencio de las miradas que seguirán apareciendo de vez en cuando, las dulces palabras, el suave tacto, la sutileza de mis palabras. Dejaré de alimentar un quizá para abrazar del todo un "jamás"....